viernes, 7 de febrero de 2014

La Fórmula de la Felicidad

En un evento cualquiera, cada persona asimilará en su cabeza lo que en ese momento tuvo prioridad en su vida.  Situaciones, personas, luces, esquinas, música, que se guardarán en nuestras mentes.  Creemos en muchas ocasiones que algo que nos haya causado placer o malestar ha generado la misma sensación para la persona que estuvo a lado nuestro, porque así de egoístas tendemos a ser, olvidando que cada ser humano o cada individuo, tiene propia perspectiva ... su perspectiva individual.

En base a esta única experiencia (de cada uno), nacen historias que se juntan, que se hilan, resultados que se asumen, conclusiones a las que se llegan, por tener un ápice de verdad o conocimiento con respecto a algo. En muchos casos, las personas atinan con esas conclusiones, en otros no. 

Pero entro en la controversia de pensar qué tan individuales son nuestras ideas.  Si el ser humano tiene un consciente y un inconsciente y en teoría el inconsciente es infinitamente grande, ¿existirá un punto en donde mi inconocimiente y el de la persona que este junto a mí se entrelacen, unen, toquen, junten?

Entonces, ¿somos seres individuales, unidos por un conocimiento inexplorable y/o desconocido?


Muchas frases dicen que vivir el presente nos da paz, que el no asumir te libra de errores, que comprenderse a uno mismo nos armoniza, que soñar y planificar son las bases para conseguir nuestros objetivos, pero la que más me gusta, es la que habla de liberarte de todo aquello que te molesta, para ser feliz. 

Es decir que si unimos todos los consejos previamente mencionados, podríamos concluir que si nos esforzamos diariamente, alcanzando nuestras metas del día a día, sanando los errores que se puedan solucionar y descartando lo que no nos sirva, alcanzaríamos nuestros sueños en paz y felicidad.
 

"La vida no es la que uno vive, sino la que uno recuerda." - Gabriel García Márquez

miércoles, 5 de febrero de 2014

Bloqueo bestial

Presumo que algún cambio me está rondando.  Que existe algún tipo de inconveniente irresoluto o sencillamente creo que me encuentro ocupada.

Lo cierto es que he intentado escribir desde noviembre e inicio con una buena idea y luego cuestiono mis propios argumentos, transformando mi estilo, si es que se puede decir que tengo alguno, en ideas que no sólo cambian de forma mientras las lees, sino que hasta se cuestionan y contradicen.  Así que llego a la mitad del escrito.  Lo pongo en el borrador y cuando lo vuelvo a leer, decido borrarlo.

La verdad, no es que me moleste no escribir, siempre escribo cuando quiero, pero me gustaría entender el cambio o el motivo de este silencio no verbal. 

En tal caso, decidí que no deseaba esperar para la entrada triunfal y preferí hacer esta acotación a la situación, porque considero que cuando hay algún bloqueo, pues siempre hay que ver la forma en cómo se lo impulsa para salir adelante. Así que me disculpan, si por no darles una anécdota, una reflexión, algún mensaje o por lo menos un chiste, pero hay que darle espacio a la mente a que organice sus ideas, para que luego las traduzca en palabras.

¡Muchas gracias!   ¡Hasta la próxima entrada!

martes, 12 de noviembre de 2013

¡Amaos y respetaos los unos a los otros!


Ahí en esa línea difusa donde lo que es no es lo que parece 
y lo que parece no siempre es lo es, 
nacen las confusiones, 
el asumir, 
el juzgar.

Nacen las malas reacciones, 
las historias complicadas, 
los enredos personales.  
El drama.

Nacen esas historias imaginarias al respecto de la gente, 
a quienes conocemos más por lo que creemos que son 
que por lo que son realmente.


Cerramos o abrimos puertas al azar 
según nuestra mente y sus prejuicios.  
Sentenciando al ser humano a un adjetivo calificativo 
de nuestra ideología.

Ideología irrefutable y perfecta 
de las que nos creemos dueños, 
al respecto de la opinión ajena, 
sin darle margen al error.

¡Sálvense de nuestras mentes!
¡De sus propias mentes!

¡Corran! ¡Aléjense! 

Perdemos mucho tiempo planeando nuestra historia 
queriendo ser alguien para el mundo, 
sin recordar que el mundo 
tiene también su propia ideología.

¡Aprender a hacer las cosas que nos gustan... 
sólo por que nos gustan! 
Podría ser un excelente inicio 
para encontrar la felicidad de nuestra esencia. 

Con un único fundamento, 
amaos y respetaos los unos a los otros, 
sin que nuestra felicidad y libertad 
genere tristeza, 
prisión o necesidad al resto.

Porque la vida es más sencilla 
si concienciamos nuestros actos 
y damos los mejor de nosotros 
para nosotros 
y por consecuencia al resto. 

@IriCevallosO