jueves, 12 de septiembre de 2013

En un Universo Paralelo

Entre tanto conflicto político, destrucciones naturales, abusos de personas y animales, muertes en batalla, armas químicas, contaminaciones nucleares, es que mi mente divaga y vuela hacia un universo paralelo y cuestiona...


¿Qué hubiese sucedido si las personas no tuviesen esa ambición de poder, en donde han sembrado la mayoría de sus tierras a cambio de la destrucción de otras casas o imperios?

¿Qué hubiese sucedido si en lugar de invertir en armas de fuego, infraestructuras mounstrósicas, armas químicas, invertirían en un mundo más culto, mas armonioso, más limpio?

¿Qué hubiese sucedido donde en nuestra mente sacábamos de la ecuación ciertos materiales, que aunque traigan provecho en nuestras vidas actuales, y en su lugar hubiésemos invertido en más estudios para tener lo mismo pero de una forma más noble y menos dañina?

¿Qué hubiese sucedido con los mortales sin la envidia y la avaricia?

¿Qué hubiese sucedido con la naturaleza y los resentidos sociales si se hubiese nutrido más el amor y la compasión hacia el entorno...,  hacia uno mismo?

¿Qué sucedería, si te digo que regresando a este universo, nada de lo mencionado anteriormente está perdido, y no es tarde para iniciar un cambio?

¿Qué sucedería si comprendemos nuestra energía de frustaciones, impotencia, desacuerdos conflictos y en lugar de engrandecerlos, los sanamos?

¿Qué sucedería si callamos al ego y cuando se ponga rabioso le damos un galleta, hasta que nuestro yo entienda el por qué de esa rabia, para luego poderla aplacar?

¡Mejoremos el diálogo interno y con terceros;  revaloricemos nuestras prioridades! 
(creo que es una buena forma de empezar y continuar... 
hacia un mundo más tranquilo o por lo menos un camino más armónico)
@IriCevallosO


martes, 10 de septiembre de 2013

¿y mañana?


Y lo que era tan palpable dentro de una realidad, se desvanece dejando un recuerdo, un aprendizaje y un sentimiento.

Lo palpable se archiva de manera impalpable en alguna repisa del infinito cerebro, donde tal vez con suerte sea recordado a través de un sueño, de un dibujo, de un escrito, un olor o hasta una canción.

Porque todo lo que nos parecía cierto ayer, es completamente irrelevante e inexistente hoy, al igual que mañana lo será este escrito.

Dar por sentado un tema que hasta ayer era inexistente y que hoy aparece regado entre las calles o esparcido como polen en el ambiente.

Después de haber sido una viajera en el tiempo, y haber estado brincando entre un presente y un futuro incierto, me encerré sin darme cuente en el pasado y hoy... hoy creo que ya es hoy por primera vez.

Me pierdo entre mis ideas y me molestan los diálogos innecesarios, que me distraen de mis pensamientos, pensamientos que aterrizo en materia para que alguien en su hoy pueda utilizarlos mañana.

¿Y mañana? ... ¿Qué será de mí mañana?

@IriCevallosO

lunes, 2 de septiembre de 2013

El Danzante del Bosque


Las ramas danzan con el viento,
los frutos caen sobre la tierra,
las piedras anuncian tu llegada,
mientras la luz juega entre las ramas,
los animales del bosque,
reconocen tu llegada,
y guardan tu esencia, tu olor,
para identificarte en tu siguiente visita.

Eres parte su ambiente ahora,
de su parque.

Las hojas descienden ligeramente,
anunciando el final de otra temporada del año.

Es hora de aceptar el paso del tiempo,
de dormir, de ir más lento,
de darle paso a los futuros brotes,
del siguiente año.

Juego entre las ramas más altas
de los siempre verdes pinos,
y cuando se distraen las madres,
les halo la cola a los venados bebes,
para ejerciten las piernas,
y corran con rapidez.

Me siento en la mesa de pic-nic,
donde visitan los mortales mis parque,
mi parque salvaje,
el que cambia de color durante todo el año, 
el que está lleno de senderos,
el que brinda amor, tranquilidad y alegría,
a sus visitantes.


 Yo estoy ahí siempre,
entre las ramas,
entre las sombras,
entre los rayos de luz,
soy ese paso que sientes que te acompaña,
el que hace que los animales corran,
el que hace que las ramas bailen a mi son,
soy el danzante del bosque
¡Bienvenidos a mi casa!

Espero la cuiden como propia... ¿o será mejor como prestada?